El Instituto de las Culturas, Pueblos y Juventudes (ICPJ) rindió homenaje este viernes a la riqueza de la literatura caribeña, destacando a dos de sus máximos exponentes: el poeta Carlos Rigby y la pintora June Beer.
Durante la actividad, Héctor Avellán, funcionario del ICPJ, expresó: “Nos hemos reunido para rendir tributo a la literatura caribeña, leer poesía y recordar a Rigby y a Beer a través de videos, textos y poemas de ambos”.
Carlos Rigby, fallecido en 2017, fue actor, narrador y poeta, reconocido por la intensidad dramática y la energía escénica con la que recitaba sus obras. Por su parte, June Beer, quien murió en 1986, es considerada pionera del arte moderno costeño.

Sus pinturas retratan la vida cotidiana de la Costa Caribe de Nicaragua y se han convertido en un referente cultural indispensable.
Ambos artistas son recordados como pilares fundamentales en la difusión y profundización de la identidad literaria y artística de la región.
A través de un video, los asistentes al encuentro recordaron a Rigby declamando sus poemas “Mi papá y mi mamá”, actividad en la que se anunció la realización del undécimo Festival de Poesía de Bluefields, que se celebrará del 21 al 23 de mayo.

El funcionario cultural agregó que la literatura caribeña ha sido muy importante en la historia de la literatura nacional de Nicaragua.
“El Festival de Poesía de Bluefields reúne a poetas de toda Nicaragua que se van a reunir en Bluefields en el marco de las celebraciones de Mayo Ya, una frase que acuñó Carlos Rigby”, señaló.
“Mayo Ya es una actividad cultural que celebra la diversidad, no solamente de los afrodescendientes, sino también de todas las etnias: mestizos, miskitos y creoles, que se convocan alrededor de estas festividades”, añadió el funcionario cultural.

En el encuentro para rendir homenaje a la literatura caribeña, desarrollado en uno de los salones del Palacio de Cultura, participaron poetas de varias generaciones, estudiantes y escritores de diferentes edades.
Avellán dijo que es importante que las nuevas generaciones conozcan en detalle la literatura caribeña de Nicaragua y agregó: “Reconocernos como pluriculturales es también reconocernos como revolucionarios”.
Recordó que una gran conquista de la Revolución Sandinista fue “darnos cuenta de que Nicaragua no solo era el Pacífico, sino que Nicaragua somos los afrodescendientes, los miskitos y todos los que integramos esta gran nación”.

“Eso fue un logro y una conquista de la Revolución Popular Sandinista, porque antes del derrocamiento del régimen somocista al costeño se le miraba con mucho estigma; la brujería y todas esas cosas negativas se les adjudicaban a las personas de la Costa Caribe. Por eso fue una gran conquista que con la Revolución se aprobara el Estatuto de la Ley de Autonomía en beneficio de los pueblos de la Costa Caribe”, expresó.
Para “los jóvenes es muy importante conocer esto: quiénes somos nosotros. Nosotros no somos descendientes únicamente de los españoles; somos indígenas, somos un crisol de culturas y eso lo tenemos que recalcar y reconocer”, puntualizó el funcionario cultural.
Lesbia Marina González Fornos fue una de las participantes del encuentro y también dirigió la actividad histórica realizada este viernes.

Es una escritora y activista cultural originaria de Bluefields, nacida en 1942. Su obra poética se centra en la defensa de la naturaleza, la identidad caribeña y la autonomía cultural de la región.
La escritora, de 87 años, dijo durante la actividad que nació en Bluefields, pero creció entre Managua y Chichigalpa, “porque mi madre era chinandegana y mi padre un negro de la Costa Caribe”.
Indicó que es importante que se le dé apertura a la cultura del Caribe “porque antes del triunfo de la Revolución Sandinista a nosotros nos consideraban seres de cuarta categoría; la Costa Atlántica no existía para el Pacífico”.

Recordó que, con el reconocimiento de los derechos y deberes de las etnias de la Costa Caribe mediante el estatuto sobre los derechos y garantías de las etnias de esa región de Nicaragua, “ahora nosotros vemos en el Teatro Nacional Rubén Darío las danzas del Palo de Mayo”.
“Con la Ley de Autonomía los nicaragüenses empezaron a tomar conciencia y a darse cuenta de que la Costa Caribe también es Nicaragua, no solamente León, Granada y el resto del país, porque el Caribe tiene tesoros culturales, mujeres y hombres que han dejado huellas en la pintura, la literatura y la danza”.
Puso como ejemplos de esos íconos culturales a Gloria Bacon en la danza; a Carlos Rigby en la literatura; y a June Beer en la pintura, con su obra Sandino Negro, que ganó un premio en Alemania.

“Cuando nos informamos sobre la historia del Caribe con el General Augusto C. Sandino, sabemos que en Río Coco las prostitutas sacaban los rifles y se los pasaban a los combatientes del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional”, relató.
“La Costa Caribe ha escrito su historia, pero ¿qué ha pasado? La dejamos ahí, como escondida”, dijo la escritora, quien seguidamente mencionó el motivo por el cual nació en la Costa Caribe la Asociación Costeña de Escritores “Anthony Campbell”, “la primera que se proyecta hacia el Pacífico”.
“Luego nacen los grupos musicales Kawiwe y Dimensión Costeña, y así comienza el boom del Palo de Mayo en el Pacífico nicaragüense. Comienza la cultura costeña a darse a conocer durante la década de los 80”, afirmó.

Llamó la atención sobre cómo, cuando llegó el Palo de Mayo al resto del país, “lo comenzaron a desvirtuar y convertir en una danza vulgar, pero no es así, porque el Palo de Mayo es una danza erótica y significa que se abre la Madre Tierra cuando llueve”, añadió la historiadora costeña.
“El Palo de Mayo no es solamente los quiebres del cuerpo ni la desnudez con la que quisieron desvirtuarlo. Quien se plantó ante esa forma de deformar el baile fue la folclorista Miss Lizzie Nelson (Ivy Elizabeth Forbes Brooks)”.
“Al mismo Anthony Matthews, cantante de Dimensión Costeña, le dijo: ‘Un momento, ¿qué es lo que pasa? Eso no es Palo de Mayo’. Esa fue la gran maestra; su voz se alzó”, recordó la historiadora costeña.













