Esa presencia de Latinoamérica es fundamental para darle mayor protagonismo a lo que es el Sur y constituye un cambio en los mapas del poder a nivel mundial, subrayó en entrevista exclusiva con Prensa Latina.
Álvarez, quien viajará a Santiago de Chile para asistir a la Primera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), dijo que "lo que está en juego es que Latinoamérica va a ser uno de los grandes protagonistas a nivel internacional".
El también exvicepresidente argentino, al frente de la Aladi desde el año 2011, también fue presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercado Común del Sur (Mercosur), ambos mecanismos con sedes en Montevideo.
Respecto a la integración regional, Álvarez indicó que Latinoamérica tiene construido un mapa de organismos de distintos niveles y funciones, los que deberían ser la base en que se apoye la Celac.
Aparte de Aladi y Mercosur, citó a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el Sistema Económico Latinoamericano (SELA), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y la Comunidad Caribeña (Caricom), entre otros.
En su opinión esa labor de coordinación dependerá de la capacidad y la voluntad política de los países y de la directiva que emane de la conducción de la Celac, en este caso con Cuba al frente de su presidencia pro tempore.
Los países de la región debemos sentirnos dirigidos a poner más esfuerzo a la tarea de coordinación de los organismos, porque eso le dará más fuerza a la Celac. La "Agenda Celac" tiene que convivir en cada organismo. Tenemos que incorporarla en cada uno de ellos, subrayó.
Planteó la conveniencia de que un funcionario de cada organismo se encargue de coordinar las políticas vinculadas a la Celac, dependiendo de las líneas estratégicas de su presidencia pro tempore.
Tras describir como único el momento que vive la región, precisó que, "por lo menos, es el mejor momento que yo he conocido".
Argumentó que América Latina es donde más claro está que se ha ganado, en términos políticos y culturales, la batalla contra una visión neoconservadora y neoliberal de desarrollo.
Hoy es un proyecto vigoroso y a los países de la región les conviene comprometerse más con América Latina, prosiguió.
Señaló, además, que todos los gobiernos de la zona se plantean la redistribución de la riqueza, el combate a la pobreza y la indigencia e intentan construir sociedades más justas y equitativas.
Aún aquellos gobiernos que surgieron de la perspectiva de centro y centro-derecha han asumido un compromiso muy fuerte con esta problemática, aseguró y sostuvo que "eso significa un avance fuerte del campo progresista".
Aquellos que subestimaban a América Latina como un conjunto de países inviables en su desarrollo social, insistió Álvarez, hoy ven la potencialidad de este continente.
No obstante, recordó que la Celac, "lenta, pero gradualmente, debería instalar en su agenda el tema del combate a la desigualdad, drama con el que seguimos conviviendo, para lograr sociedades más justas".













