Estoy plenamente convencido que toda la cochinada que hasta ahora ha vertido el inframundo mediático del terrorismo, pretendiendo callar las voces que clamamos por la paz y en consecuencia estamos por la continuidad del modelo transformador.
Un siglo y medio nos ha demostrado que la intromisión de Estados Unidos en Nicaragua nunca tiene por objeto mejorar la suerte del pueblo de esa nación, y sólo sirve para promover la agenda imperialista de Washington.
Un amigo televidente me mandó un video de un cura que no identificó quejándose en una homilía porque los que se fueron a verificar el pasado fin de semana, por la alegría y actitud que evidenciaban, eran según él.
Después de la cumbre entre Estados Unidos y Rusia en junio, no hubo aparente ironía en la respuesta del presidente Biden a una pregunta sobre la interferencia electoral.
Con enorme alegría y alto sentido de responsabilidad con nuestra patria, llegamos en grupos, en familia o de forma individual a confirmar nuestra vocación democrática. Yo ya lo hice y mi familia también.