Es necesario tomar en cuenta que cuando el imperialismo, el poscolonialismo (estructuras que creen que les pertenecemos) ataca, es porque los revolucionarios estamos haciendo las cosas bien.
En estos últimos meses, desde el intento de golpe de estado de abril, en Nicaragua ha quedado en evidencia que los herederos de las élites que históricamente detentaron el poder siguen comportándose como lo hicieran sus antepasados.