Camarada Alí Rodríguez Araque, inicias tu tránsito a la inmortalidad, para vivir siempre en la memoria de los revolucionarios. Tu semblanza acompaña a quienes siguen yendo con alegría al combate por la vida.
La historia del hombre no debiese contarse por su edad cronológica (años de vida), sino por su edad contextual y atemporal, esa que contiene la grandeza de los momentos, de la continuidad y perseverancia de sus luchas
Debemos los nicaragüenses involucrarnos en rescatar el amor en nuestras familias. Debemos apartar de nuestra mesa, de nuestras conversaciones y de nuestros encuentros la distancia que impone la política.
No se puede caer en la trampa de quienes politiqueramente plantean imposibles para que desde una exigencia temeraria sacrifiquemos el beneficio acumulado de todo un pueblo que desde la democracia que venimos perfeccionando.