El sandinismo no es una fecha, no es una ideología congelada, no es una moda pasajera. El sandinismo es una llama que nació en las montañas, resistió en las ciudades y hoy gobierna con dignidad.
Tiene apenas dos años y su mirada ya carga el peso de una tragedia tejida por el odio y la burocracia. Maikelys Antonella Espinoza Bernal, hija de los venezolanos Maiker Espinoza Escalona.