El café oro es uno de los principales productos de exportación de Nicaragua y en el departamento de Jinotega se ubica Agrícola Santa Isabel, una de las empresas nicaragüenses dedicada a la producción de un grano de calidad que le ha hecho merecedora de cuatro certificaciones internacionales.
Para el ciclo 2022-2023 en la finca cuentan con 600 manzanas de café y de las cuales estiman obtener 15 mil quintales en café oro.
Osman Gutiérrez Moreno, Propietario de Agrícola Santa Isabel, expresó que ellos tienen una producción tecnificada, con la aplicación de todo lo necesario para llevar la planta a su máxima productividad.

Su esmero y esfuerzo por obtener un café con buen rendimiento al cumplir normas de producción con altos estándares ha permitido obtener cuatro certificaciones internacionales como son: Rainforest Alliance, Nespresso, UTZ y Starbucks.
Gutiérrez Moreno explicó que a nivel de finca todo el proceso conlleva hasta su comercialización comienza desde el cultivo de las áreas productivas, luego el levantamiento de las cosechas, procesamiento en beneficio húmedo y beneficio seco, posteriormente se traslada a Sébaco donde se maquila para exportarlo en alianza con otra empresa.
“Este es un trabajo de años usando variedades que sean favorables a la calidad, igualmente hemos tratado de compaginar las cosas entre el medio ambiente y la producción de café para que el cultivo sea sostenible y para así mismo contribuir a la naturaleza”, aseveró el productor.
Las variedades que cultivan son la Caturra, Catuaí, Marsellesa, Obata y tratan de introducir la Arará.
El café producido en Santa Isabel tiene como destino principal Estados Unidos y Europa.

Factores importantes para la productividad
Vicente Gadea, Gerente de Producción en Santa Isabel, indicó que para mejorar la productividad hay varios factores importantes como el manejo de la nutrición, del tejido y análisis de suelos cada año.
“Lo que hacemos es mejorar la productividad de la planta, mantenernos arriba de 40 quintales oro para poder ser sostenible en esta unidad de producción”, apuntó.
Además cuentan con un laboratorio donde se hacen análisis de los 24 lotes que poseen de acuerdo a las variedades y así identificar su calidad.

“Esto nos ayuda para saber qué es lo que estamos produciendo y qué es lo que estamos vendiendo”, refirió.
Cuenta con alrededor de 900 cortadores de café para la temporada de cosecha que inicia en noviembre y culmina en febrero. A ellos se les brinda hospedaje, recreación y alimentación en su estadía.
“Esta finca es de referencia a nivel de Jinotega, esta finca ha venido creciendo en productividad y en área”, afirmó Gadea.

Fidel Josef, llegó con su familia desde Río Coco a cortar café desde el mes de noviembre y expresó que es la primera vez que viene a Santa Isabel.
“En el día hago 14 o 15 latas, depende del plantío, cuando es bueno sacamos de 20 a 25 latas, cuando es malo, sacamos poquito hasta 13 al día”, señaló.
El pago por lata lo reciben por medio de fichas, que permite rapidez en la entrega del grano recolectado a diario durante toda la temporada.
Esta empresa también trabaja con alrededor de 1 mil 500 pequeños y medianos productores de la zona, a quienes les brindan apoyo en insumos.
































