La Campaña Nacional de Vacunación contra la Rabia Canina 2024 es una iniciativa crucial para proteger tanto a los perros como a las personas de una enfermedad potencialmente mortal. Con una meta ambiciosa de vacunar a 1 millón 700 mil perros y un enfoque integral que incluye educación, vigilancia y atención médica, el Ministerio de Salud continúa desempeñando un papel vital en la promoción de la salud pública y la prevención de enfermedades zoonóticas. La participación activa de las familias y la colaboración con profesionales de la salud y veterinarios son esenciales para el éxito de esta campaña.
El doctor Cristian Toledo, director de Vigilancia para la Salud del Ministerio de Salud, fue invitado al programa Revista En Vivo de Canal 4 para hablar sobre la Campaña Nacional de Vacunación contra la Rabia Canina 2024. Esta campaña, que comenzó el 12 de agosto y se extenderá hasta el 12 de septiembre, tiene como objetivo proteger a los perros de una de las enfermedades zoonóticas más peligrosas y garantizar la salud pública a nivel nacional.
La importancia de la campaña
Toledo destacó la importancia de la campaña como una acción anual esencial para proteger a los perros, que son considerados miembros valiosos de muchas familias. La rabia es una enfermedad viral grave que puede transmitirse de los animales a los humanos y puede tener consecuencias devastadoras si no se previene adecuadamente.
La rabia es una enfermedad que, aunque puede no causar síntomas evidentes en los animales en sus primeras etapas, puede ser extremadamente grave para los humanos. Los animales infectados actúan como reservorios del virus, lo que pone en riesgo la salud de las personas si no se toman las medidas preventivas adecuadas.
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Desde su inicio en la década de 1980, la campaña ha demostrado un avance significativo en términos de cobertura. Mientras que en los primeros años se vacunaban menos perros, ahora se han implementado estrategias para alcanzar un mayor número de animales. Esto es crucial, ya que las zonas rurales y los hogares con múltiples perros pueden presentar un riesgo elevado de transmisión de la rabia.
Toledo explicó que la campaña también se enfrenta a desafíos, como la transmisión de rabia por animales silvestres que pueden morder a los perros y, en consecuencia, transmitir el virus a los humanos. Para contrarrestar estos riesgos, se han desarrollado mecanismos de vacunación más accesibles y efectivos.
Estrategias adicionales en la campaña
Este año, la campaña incorpora nuevas estrategias para mejorar la efectividad de la vacunación. Además de la aplicación de vacunas, los veterinarios de las universidades están colaborando para realizar desparasitaciones y proporcionar vitaminas a los perros. También se ofrecen recomendaciones sobre higiene y nutrición a los dueños de las mascotas. Estas acciones complementarias ayudan a asegurar que los perros se mantengan saludables y minimicen el riesgo de enfermedades adicionales.
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La campaña también enfatiza la importancia de la educación comunitaria. Se ha puesto en marcha un esfuerzo conjunto para informar a las familias sobre los riesgos asociados con la rabia y otras enfermedades zoonóticas que pueden transmitirse a través de los perros, como la toxoplasmosis y los parásitos.
Vigilancia y atención médica
Además de la vacunación, el Ministerio de Salud realiza una vigilancia constante para detectar casos de rabia y otros problemas relacionados. Toledo subrayó que la rabia puede presentar síntomas como parálisis muscular y agresividad en los perros, lo que requiere atención inmediata. La vigilancia incluye la observación de perros con cambios de comportamiento y aquellos que han tenido contacto con animales silvestres.
Para las personas que han sido mordidas por perros, Toledo recomendó buscar atención médica de inmediato. Las heridas deben lavarse con abundante agua y se debe evaluar si se requiere un tratamiento adicional, como la vacunación antirrábica humana y el uso de suero antirrábico en casos graves.













