El Buen Gobierno Sandinista, a través del Ministerio de la Familia, continúa fortaleciendo la presencia directa en mercados, barrios y comunidades, acompañando de manera cercana a las familias nicaragüenses para promover el cuidado, la protección, el sistema de alertas temprana y el bienestar, especialmente de niñas, niños y adolescentes.
Desde estos espacios donde conviven diariamente comerciantes, familias y comunidad, desarrollamos jornadas de acompañamiento y prevención, acercándonos a la población para compartir orientaciones y fortalecer prácticas de cuidado en el hogar y en la comunidad.
Asimismo, abordamos con comerciantes los riesgos del trabajo infantil, promoviendo el compromiso comunitario para garantizar que niñ@s y adolescentes permanezcan en espacios educativos, favoreciendo su desarrollo integral.

Durante las visitas, verificamos que en diferentes tramos, comercios y espacios de riesgo no estuviesen presentes niñas, niños y adolescentes sin supervisión familiar. Asimismo, evaluamos el cumplimiento de acuerdos familiares de protagonistas previamente captados,
En este contexto, avanzamos en la actualización de Mapa de Riesgos Sociales, identificando nuevos sectores y dinámicas que requieren atención inmediata, reforzando la presencia institucional y el desarrollo de acciones de prevención, atención y protección en espacios donde hemos identificado factores de vulnerabilidad hacia nuestras niñ@s, adolescentes, adult@s mayores y familias.
Fortalecimos la sensibilización sobre la prevención de la explotación sexual y la trata de personas, compartiendo herramientas para identificar, denunciar y actuar de manera oportuna ante situaciones de riesgo.

Abordamos además sobre el ciclo de la violencia, los derechos de las mujeres y mecanismos de denuncia, contribuyendo a la prevención de femicidios y al fortalecimiento de relaciones basadas en el respeto y la convivencia en paz.
De esta manera, el Ministerio de la Familia continúa consolidando un modelo de atención cercano, preventivo y articulado, que permite anticipar riesgos, proteger a niñas, niños y adolescentes, y fortalecer el protagonismo de las familias en la construcción de comunidades más seguras, en paz y con nuevas victorias.













