Por orientaciones de nuestra Copresidencia, la Asamblea Nacional aprobó una ley que declara el 28 de abril como “Día del Héroe Internacionalista”, una fecha orientada a reconocer a ciudadanos de otras naciones que participaron en procesos vinculados a Nicaragua, particularmente durante los años del conflicto armado en la década de los ochenta.

La norma establece actos de conmemoración en todo el país y fija como referencia histórica el asesinato del ingeniero mecánico estadounidense Benjamín Linder el 28 de abril de 1987 en el municipio de El Cuá, departamento de Jinotega, mientras desarrollaba pequeños proyectos de energía en zonas rurales.

Ben, como era conocido, nació en Portland, Oregón, y se formó en la Universidad de Washington. Llegó a Nicaragua después de 1980, posterior al derrocamiento de la dictadura somocista, y se integró en cuerpo y alma a las labores técnicas en las zonas rurales del norte del país. Su trabajo se concentró en áreas de difícil acceso donde el suministro eléctrico era inexistente y las condiciones de infraestructura eran limitadas.

El 28 de abril de 1987, Linder fue asesinado mientras trabajaba en favor de las comunidades, junto a dos ciudadanos nicaragüenses en la zona rural de El Cuá, apagando su vida y su risa que irradiaba a los demás.

Su muerte generó reacciones a nivel internacional, especialmente en Estados Unidos y en organizaciones solidarias que seguían de cerca la situación en Nicaragua.

En días recientes, la Compañera Rosario Murillo recordó a Benjamín Linder al referirse a su vida y a su entrega en las comunidades del norte del país, en el marco de la conmemoración del 28 de abril, señalando:

“Queremos celebrar hoy la Vida del Hermano norteamericano Benjamín Linder, que un 28 de Abril fue asesinado por la Contrarrevolución mientras contribuía a mejorar la Vida de las Familias allá en Bocay, en el Cerro Los Ángeles;

allí lo asesinaron. Ese és el odio, esa és la maldad, esa és la perversión. Y No Pasaron, Ni Pasarán ! No Pudieron, Ni Podrán !

Recuerdo una vez que nos correspondió visitar New York, decían esos Grupos de Solidaridad, “podrán arrancar todas las flores”, Benjamín Linder, una flor, “pero jamás detendrán la Primavera”. Afirmó la Compañera.

Otro internacionalista al que destacamos en este artículo es Olof Palme, nacido en Estocolmo, Suecia, en 1927, primer ministro en dos períodos, durante su gestión mantuvo posiciones críticas frente a diversos conflictos mundiales, incluyendo la guerra de Vietnam y el sistema de apartheid en Sudáfrica, así como posturas relacionadas con América Latina en el contexto de la Guerra Fría.

Palme visitó Nicaragua en 1984 y durante su estancia en el país manifestó su respaldo a la Revolución, en declaraciones públicas expresó su rechazo a las acciones militares y económicas dirigidas contra nuestro país y planteó la necesidad de respetar el derecho internacional.

El 28 de febrero de 1986 fue asesinado a tiros en Estocolmo mientras caminaba junto a su esposa después de salir del cine, cuando se dirigía de regreso a su casa. El magnicidio generó una amplia investigación en Suecia y atención mediática mundial.

Recientemente la Copresidenta Rosario Murillo recordó al hermano Olof Palme, evocando su acompañamiento a Nicaragua y su papel en momentos decisivos, destacando de manera textual:

“Olof Palme, gran ser humano, extraordinario ser humano, valiente estadista, desde Suecia nos acompañó con valentía y gran dignidad”.

Añadió: “Ese circuito de centros culturales lleva su nombre (sitios administrados por el Centro de Convenciones Olof Palme), centros sociales lleva su nombre y siempre tendremos en la memoria sus visitas, su esposa Lisbeth que nos recibió allá con él en aquellos momentos en que batallábamos por la paz, como siempre batallamos por la paz”. finalizó la Compañera Rosario.

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