Una característica esencial que comparte el Sandinismo con las otras grandes organizaciones revolucionarias del mundo ha sido su invencible capacidad de avanzar y superar aun en medio de los momentos más difíciles y ante los desafíos más desalentadores. La visión del Ejército Defensor del la Soberanía Nacional de una Nicaragua soberana y justa, sobrevivió la muerte prematura de Blanca Aráuz y el cruel asesinato del General Sandino y la subsiguiente persecución del sandinismo porque los años de batalla habían transmitido con mucha fuerza esos ideales a sus compañeros y compañeras de lucha. Las vidas y gestas de sobrevivientes de la guerra de Sandino como el General Ramón Raudales y del Coronel Santos López son las expresiones más claras de esta realidad. 

De una u otra manera, a pesar de la censura y represión de parte de la dictadura, la gesta del General Sandino y su “pequeño ejército loco” permeaba prácticamente todos los estratos sociales de la sociedad nicaragüense. Es impresionante como el espíritu de Sandino inspiraba especialmente a las y los jóvenes en los años 1950s, especialmente durante la feroz represión generalizada después del heroico ajusticiamiento de Anastasio Somoza por el joven poeta Rigoberto López Pérez. En ese período histórico cayó en combate el General Ramón Raudales y se dio el combate guerrillero de El Chaparral. Poco después, el Comandante Carlos Fonseca Amador fundó el Frente Sandinista de Liberación Nacional junto con sus jóvenes contemporáneos Tomás Borge, Silvio Mayorga, Germán Pomares, Pablo Ubeda, Jorge Navarro y Francisco Buitrago.     

Mirando retrospectivamente, se puede apreciar cómo este período marcó el inicio de un proceso imparable de resistencia, protesta y creciente conciencia popular del imperativo para Nicaragua de finalmente reivindicar la lucha del General Sandino por una Nicaragua digna y libre. Todos los heroicos avances y retrocesos de los años 1960s y 1970s aportaron al paulatino aumento de conciencia y conocimientos en la población hacia mayores niveles de lucha que culminaron con el derrocamiento de la dictadura. A lo largo de este período, la mística revolucionaria se iba construyendo entre la población de manera intuitiva y orgánica casi inconsciente, impulsada por la profunda convicción revolucionaria y fe espiritual que florecieron plenamente con el Triunfo del 19 de Julio 1979 y la Cruzada Nacional de Alfabetización. 

Los anos de la guerra terrorista impuesta por el presidente Ronald Reagan abrieron un nuevo capítulo de pasos adelante y reveses, de alentadores acontecimientos inspiradores de heroísmo y solidaridad entrelazados con el más doloroso sufrimiento. De igual manera, luego de derrotar militarmente al imperio, el Frente Sandinista hizo posible el primer traspaso democrático del poder en Nicaragua por la vía electoral lo cual dio lugar a otra fase de acumulación de experiencia, de luchas en defensa de los logros de la Revolución Popular Sandinista y de una nueva concientización de otra generación de juventud.  La vital transmisión intergeneracional de los principios revolucionarios sandinistas era un elemento central del exitoso trabajo a nivel de base en los municipios del país para asegurar, paso a paso, la acumulación de mayor fuerza electoral por el Sandinismo en las sucesivas elecciones hasta la victoria electoral de noviembre 2006.

Ahora, el Sandinismo ha añadido la derrota del fallido intento de golpe de Estado de 2018 al catálogo de fracasos del imperio yanquí  en Nicaragua, de esa manera fortaleciendo todavía más el legado de la lucha sandinista de los últimos cien años. Escribiendo en 2019, el compañero Miguel Ayerdis explica como ahora “La recuperación de la mística revolucionaria que acompañara las jornadas de lucha durante la década de los setenta y ochenta, por medio de procesos de intercambio y retroalimentación intergeneracional entre la familia sandinista, es un factor de cambio y actualización importante que se está realizando, con mayor celeridad.” Como ha dicho el Comandante Lumberto Campebll, “Es la continuidad histórica. El que tiene más experiencia va a pasar la antorcha, pero sigue acompañando para ir transmitiendo la experiencia”. Y este es otro sentido en que la Copresidencia del Comandante Daniel y Compañera Rosario está cumpliendo con el programa histórico de Frente Sandinista, que prometió educar “a las nuevas generaciones en la gratitud y veneración eterna hacia los caídos en la lucha para que Nicaragua sea una Patria Libre”

Es imposible exagerar la importancia contemporánea de esta tarea. En otro contexto, Dmitri Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia ha explicado como el lenguaje es “una importante herramienta que permite mantener seculares tradiciones, que sirven de garantía de vínculo intergeneracional, así como un componente sociocultural de gran relevancia... Por este motivo, Occidente está lanzando un golpe ideológico contra la lengua como elemento de la solidaridad ciudadana. Los objetivos son evidentes: provocar desde fuera una crisis de auto-identificación y pérdida de la memoria histórica, minar los referentes éticos propios de nuestras civilizaciones, la justicia, la bondad, la misericordia, la compasión, el amor. Y, lo más importante, sustituirlos con valores sucedáneos, fruto de la agenda neoliberal.” 

Así que la defensa de la Paz en Nicaragua requiere un lenguaje que reconoce la vital importancia del intercambio intergeneracional que honra la verdad histórica de los valores, ideales y principios del Sandinismo. La Asamblea Nacional destaca su importancia al incluir este intercambio como uno de sus cinco políticas institucionales explicando que “La Política Generacional e Intergeneracional de la Asamblea Nacional se define como las acciones, prácticas y compromisos, que se deben alcanzar para incorporar elementos que garanticen justicia y restitución de derechos en las relaciones generacionales e intergeneracionales. Tiene como objetivo implementar prácticas que permitan hacer realidad los derechos, garantías y libertades de todos los grupos generacionales en el proceso de formación de Ley, el quehacer legislativo y en la gestión administrativa de la Asamblea Nacional.”

La escritora Becca Renk ha notado que el impacto de esta política institucional al reconocer que “en Nicaragua existe un liderazgo intergeneracional que logra a la vez respetar a sus mayores y venerar a sus jóvenes…. el programa más importante para la juventud nicaragüense es el acceso universal a una educación gratuita de calidad desde el preescolar hasta la universidad, que incluye también cientos de programas gratuitos de formación profesional.” Y dentro del Sistema Educativo Nacional, el intercambio intergeneracional se promueve, por ejemplo, en el Programa Nacional de Arte y Cultura, de manera que, como reportó la compañera Maryorie Duarte el año pasado, “se fortalecerá la sensibilización artística y cultural, la colaboración intergeneracional, la creación colectiva, y la formación y certificación de maestros, además de promover la cultura popular y el conocimiento ancestral.” 

El compañero Roger Avilés del  Centro Cultural y Politécnico José Coronel Urtecho confirma que, una “gran experiencia que hemos tenido es el intercambio intergeneracional; como nosotros en el Centro desarrollamos formación que va desde los 14 años, los jóvenes hasta toda la edad, de Adultos Mayores y demás, entonces encontramos grandes experiencias de intercambio, donde Adultos Mayores, Abuelos, Abuelitas, están en los espacios de formación con jóvenes... Entonces se vuelve un ejercicio rico, de que el Adulto Mayor cuenta todas sus vivencias, pero también el chavalo como lo ve hoy, como lo vive. Entonces, toda esa parte evidencia nuestro Modelo en la Educación Técnica, que se sustenta en la calidad y la gratuidad.”

En un sentido más amplio, el compañero diputado Carlos Emilio López enfatiza que “La Revolución Popular Sandinista es una Revolución multidimensional porque a lo largo de su existencia, desde su génesis a la fecha, ha transformado las estructuras políticas, económicas, sociales, culturales, simbólicas, valóricas, relacionales, jurídicas e institucionales del Estado-Nación, Estado-Pueblo a nivel personal, familiar, comunitario, municipal, regional y nacional… Una Revolución Generacional en donde se respetan y materializan los derechos humanos de las personas en sus ciclos de vida, niñas, niños, adolescentes, jóvenes, y personas adultas y adultas mayores”. 

El compañero Edgar Palazio Galo resume el proceso de transmisión intergeneracional de esta manera, “La continuidad histórica es una fuerza palpable que une a las generaciones actuales con los héroes y mártires que las precedieron, recordándoles que son parte de una ininterrumpida cadena de resistencia. En este sentido, el Sandinismo del siglo XXI no es un punto de llegada estático, sino un proceso continuo en la incesante defensa de la soberanía, la justicia social y la dignidad del pueblo nicaragüense… Este proceso de transformación preserva el pasado como un mapa para el futuro, extrayendo lecciones valiosas para la toma de decisiones. Al mismo tiempo, el proyecto inyecta en sus venas la vitalidad de la juventud y su capacidad para imaginar y construir un mundo diferente.”

Una faceta central de esta revolución generacional es el alto protagonismo de la juventud en la vida pública del país. Ministra de la Juventud Darling Hernández ha comentado que en el modelo del Pueblo Presidente desarrollado por el Comandante Daniel y la Compañera Rosario  “Nosotros actualmente no nos extraña que tenemos tantos jóvenes diputados, ministros, vice ministros, directores… Es así que la mujer y la juventud nicaragüense somos presidentes.” En la formación intergeneracional de esta juventud protagonista, el compañero Milton Ruiz destaca la centralidad de la figura y ejemplo del General Sandino, “...el mejor homenaje a Sandino, debe ser la siembra de su legado en el corazón nuestro y en el corazón de las generaciones nuevas, esas generaciones que deben marcar la diferencia, desde el bien común, el amor al prójimo y al trabajo, para conquistar lo que Ha dicho nuestro Comandante Daniel: ¡el camino es la paz!”

Nuestra Copresidencia enfatiza de manera paradigmática el tema de la comunicación e intercambio intergeneracional. Por ejemplo a los graduandos de la Polícia Nacional en diciembre 2023, el Comandante Daniel expresó explícitamente, “Ustedes son el relevo generacional y llevan en sus Corazones los Principios y Valores que nos legaron nuestros Héroes y Mártires.” y la Compañera Rosario en la celebración del 19 de Julio en 2021, dijo, “Nuestra Juventud nos conmueve, nos asegura que el Futuro en esta Nicaragua, Bendita y Siempre Libre, pertenece a esta Cultura de Convicción Revolucionaria, de Unidad Revolucionaria... irrenunciable exigencia de Respeto a los Externos; Respeto a lo que hemos sido, Respeto a lo que somos, y a lo que, sintiendo toda esta Fuerza Joven, Dios Mediante, vamos a seguir siendo, para que Nicaragua sea cada vez de mayor Cristianismo, Libertad, Dignidad, Fraternidad, de Familia y Solidaridad.”

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