Uribe, quien estuvo previamente en la asamblea departamental, intentó sumarse a la marcha, pero a solicitud de varios asistentes, tuvo que retirarse. Con arengas contra el fallo y pancartas que expresaban su rechazo, los isleños le pidieron al gobierno suramericana que no acate la decisión de ese tribunal internacional, a pesar de que es inapelable y de obligatorio cumplimiento.
La marcha fue convocada por el grupo Amén, un movimiento político de origen religioso de ese país, que también cuestiona al gobierno colombiano porque considera que no hizo una buena defensa frente a la demanda que entabló Nicaragua. "No aceptamos el fallo" coreaban los manifestantes, en cuyas pancartas escribieron: "Desacato al fallo" o "La patria no se vende, se cuida y se defiende". "Desobediencia nacional. Nicaragua no ejercerá control territorial sobre nuestro mar", señalaba otra durante la concentración en el parque principal de dicha isla.
El comercio de San Andrés cerró desde el medio día, mientras que los trabajadores, estudiantes y varios sectores de la comunidad se unieron a la marcha. A la isla llegó Uribe, cuya presencia fue rechazada por algunos sectores raizales, quienes consideran que tiene responsabilidad en el fallo.
Allí, el ex presidente reiteró que Colombia debe rechazar esa decisión de la Corte de La Haya, porque considera que tiene irregularidades. Ante los diputados, en un conversatorio que duró cerca de dos horas, dijo que no genera provocaciones e insistió en que, con el fallo, hay un despojo a Colombia. Sin embargo, en la Cumbre de Río de 2008 honró su palabra de que respetaría el fallo de La Haya, de la cual ahora reniega.













