El temblor, según el Observatorio Ambiental, tuvo una profundidad de 10,7 Km, y se debió al choque de las placas Cocos y Caribe en las profundidades del mar.
Por su alta tasa de sismicidad, debido al choque de placas y producto de las decenas de fallas geológicas locales producto de la cadena volcánica, El Salvador es considerado como "el valle de las hamacas".
Este mismo jueves dos sismos de 5,5 y 5,4 grados en la escala de momento y otros de menor intensidad sacudieron la zona central y suroeste de Costa Rica, los que tampoco causaron víctimas ni daños.













