El gigantesco pan fue colocado en Zócalo, plaza central de la capital mexicana, y el alcalde Miguel Angel Mancera, fue de los primeros en partirlo.
"Es muy importante mantener esta tradición (...) Qué bueno que la gente vino para acá, qué bueno que hay niños", comentó Mancera a medios de ese país.
La Alcadía señaló en un comunicado que se repartieron unas 200 mil porciones de la rosca, que alcanzó un nuevo récord en cuanto a su tamaño y peso.
La rosca de reyes es un pan presente en los hogares mexicanos los días previos a las celebraciones del 6 de enero cuando, según la tradición católica, los Reyes Magos de Oriente visitaron al recién nacido Jesús.
Dentro de la rosca se colocan varias figuras de bebés, que representan a Jesús, y, según la tradición, el que se saque el "muñequito" tiene que invitar con tamales (tortas de maíz con distintos rellenos) el 2 de febrero, día de la Candelaria. El alcalde Mancera sacó uno de los muñequitos.













