El Plan Nacional para el período 2013-2017 consolidará el cambio social y económico en Ecuador y sentará las bases del Socialismo del Buen Vivir, afirmó Ana María Larrea, subsecretaria general de la Secretaría de Planificación y Desarrollo (Senplades).

En entrevista exclusiva con Prensa Latina, la funcionaria encargada de Planificación para el Buen Vivir, estimó que el Plan continúa los seis primeros años de Revolución Ciudadana, donde se ha avanzado mucho, y ahora precisa los pasos para construir el socialismo.

"En este plan, a diferencia de los anteriores, vamos aterrizando ya, muy en detalle, cómo vamos a construir este socialismo del Buen Vivir, en defensa de todos los derechos del hombre y de la Naturaleza como establece la Constitución del 2008", señaló Larrea.

Estamos trabajando en tres grandes ejes, explicó la funcionaria, tras anunciar que éstos tendrán en su conjunto 12 objetivos y el primero es el enfoque de derechos humanos.

Para nosotros el socialismo del Buen Vivir se construye a partir de la defensa, sin miramientos, de los derechos humanos, lo cual es un cambio fundamental que se opera en Ecuador a partir de la Constitución de Montecristi, comentó.

Anteriormente, dijo, los Estados no han sido vistos como estructuras obligadas a garantizar estos derechos humanos, sino más bien que los derechos humanos se han visto como un obstáculo, como algo que le estorba al Estado para el ejercicio del poder.

En nuestro enfoque la cuestión es al revés, enfatizó. El Estado tiene la obligación de hacer efectivos esos derechos humanos, aseveró, y esto significa que están garantizados por las políticas públicas y su principal instrumento que es el Plan Nacional para el Buen Vivir.

Toda la primera parte del Plan, el primer eje vertebrador, tiene que ver con la garantía de los derechos humanos, cómo fortalecemos la igualdad, cómo vamos generando cada vez más condiciones de igualdad y cómo erradicamos la pobreza, manifestó Larrea.

La pobreza, aclaró, entendida no como un fenómeno, como algo que aparece y es natural que esté ahí, sino como consecuencia de un sistema económico de distribución injusto que debemos cambiar.

La construcción de la igualdad y la erradicación de la pobreza constituyen el primer pilar para la garantía de derechos, destacó.

Entre esos derechos están salud y educación, dijo, donde han habido avances muy profundos en estos seis años, hay que recordar que en este período logramos universalizar la educación básica, y eso es muy significativo en la apuesta para construir ese país de la igualdad.

Ahora queremos enfocarnos en la excelencia, explicó, en cómo hacemos para que esos niños que van a la escuela, que ya son todos, tengan una educación de excelencia y puedan construir este nuevo país del Buen Vivir.

El segundo eje vertebrador es justamente el cambio en el régimen de acumulación, y ahí están las mayores innovaciones en este proceso de planificación, afirmó la subsecretaria general de la Senplades.

Ya en el 2009 posicionamos fuertemente la necesidad de que el país pase de ser primario exportador a la construcción de la sociedad del conocimiento, recordó, aunque en ese entonces era una gran idea movilizadora pero todavía no teníamos muy claros cómo hacerlo.

En este Plan ya vamos aterrizando los cómo, acotó, en el Plan anterior teníamos un solo objetivo para este tema que era la construcción del nuevo sistema económico social y solidario.

Ahora tenemos tres objetivos para el cambio en el modelo de acumulación, y un primer objetivo es justamente construir el nuevo sistema económico social y solidario, cambio paradigmático de la Constitución que dejó de hablar de la economía social de mercado.

La cuestión, comentó, es cómo vamos a construir este nuevo sistema donde confluyen tres grandes agentes económicos: la economía pública o estatal, donde la inversión pública tiene un rol muy importante, la economía privada y la economía popular y solidaria.

Un segundo objetivo, agregó, tiene que ver con transformar la matriz productiva, cómo pasar de país primario exportador, dependiente del petróleo, el camarón, el banano, y cuya acumulación de riqueza está sumamente concentrada, a un país exportador de conocimientos.

En cómo usamos esos recursos finitos, para generar recursos infinitos como es el conocimiento, precisó Larrea.

Ahí tenemos varias definiciones, señaló, entre ellas implementar las industrias básicas aprobadas por el Presidente Rafael Correa, y en lo cual estamos profundamente comprometidos.

Un propósito definido, añadió, es desarrollar el tema de innovación, ciencia y tecnología, en función también de la producción.

El tercer objetivo en este segundo eje es el papel de los sectores estratégicos en el cambio del modelo económico, justamente por el rol fundamental que cumplen en el cambio de la matriz productiva y la generación de la sociedad del Buen Vivir.

El tercer eje es el cambio en el modo de regulación, precisó Larrea.

Todos los cambios que hemos visto, tanto para alcanzar un ejercicio pleno de derechos o el cambio en el régimen económico, no pueden ser posibles si se carece de un Estado que lo haga valer, recalcó.

Pero ese Estado tiene que estar de acuerdo con todo este programa, no es ese viejo ente ineficiente, burocrático, que no era capaz de acercarse a los más pobres, que cerraba las puertas a las personas con mayores necesidades, afirmó la funcionaria ecuatoriana.

Es este nuevo Estado, enfatizó, quien acoge, protege, garantiza derechos, pero también regula, controla, ejerce soberanía, promueve la integración latinoamericana y mira a Ecuador en un contexto que apuesta por construir la Patria Grande que soñó Simón Bolívar.

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