El presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, hizo un llamado este martes a la paz y al diálogo entre el pueblo venezolano. Aclaró que no está en contra de las personas que votaron por el candidato perdedor de la oposición, Henrique Capriles Radonski, sino contra la derecha radical que ha sido apoyada por el imperio norteamericano para desestabilizar a la nación.
"Yo respeto a la gente que voto por él, los reconocemos, los respetamos y los llamamos al diálogo y la paz. No estamos de acuerdo es con la derecha que es apoyada por el imperio" que busca generar el caos, aclaró Maduro durante un acto con directivos de la estatal Pétroleos de Venezuela (Pdvsa).
El mandatario venezolano afirmó que no permitirá que en Venezuela se repita una masacre como la del 11 de abril de 2002, “salieron a llamar a la guerra abiertamente, este nuevo Carmona (Estanga) tiene el mismo odio, los mismos intereses”, sentenció.
Destacó que no se puede ceder ante el chantaje y al fascismo de estos sectores de la derecha que intentan generar el caos en el país.
Maduro informó que tiene pruebas de que líderes de la derecha venezolana están conectados con la Embajada de Estados Unidos.
El jefe de Estado manifestó además que ya se tiene información sobre algunos grupos de militares que están siendo influenciados por la derecha venezolana. Sin embargo, están haciendo las investigaciones correspondientes para publicar la verdad.
Dirigió un mensaje contundente a los dirigentes de la derecha venezolana y alertó que "no vamos a aceptar que se instigue al odio, vamos a actuar con firmeza, ya hablé con la Fiscal General de la República. Después no digan que hay persecución política”.













