Los Altares siempre evocan la devoción y el respeto de l@s nicaragüenses a lo que consideramos Sagrado, Vivo, Divino y celebramos con música, alegorías, cantos, aromas, luces, villancicos y armonías de Paz y Unidad.
Las transiciones históricas de una configuración caducada de las relaciones internacionales a otra nueva, siempre se han desarrollado de manera discontinua.
Los Derechos Humanos son prerrogativas fundamentadas en la dignidad humana y la existencia real y efectiva de estos es una condición sine qua non para el desarrollo integral de la persona.