Quien define la Agenda que ahora estamos analizando, es el Imperio, es Estados Unidos, y la ha definido ya hace años, 60 años con el boicot en Cuba, y con Nicaragua desde el año 79, y ahora con Venezuela, y los ha calificado como la “troika del mal”.
Los refranes o dichos populares, aparentemente cargados de un folklore mordaz, que supuestamente los hace ser poco serios, contienen en realidad una carga grande de verdad y de sabiduría que termina pintando radiográficamente una situación.
En Nicaragua está en marcha un proceso electoral legítimo conforme las reglas institucionales del bien común nacional, compatible al derecho internacional, no afín al autoritario condicionamiento imperial o neocolonial que ha pretendido.
EN 1999, cuando llegué por primera vez a Ciudad Sandino, una ciudad de 180.000 habitantes ubicada en las afueras de Managua, el huracán Mitch había creado recientemente 2,7 millones de personas sin hogar en Nicaragua y Honduras.
Dado que hace 61 años vine al mundo y que, por supuesto, le doy infinitas gracias a Dios por tenerme aquí, vivito y coleando como popularmente se dice, quiero hacer una reflexión por la vida por ese milagro del que la humanidad creciente.
Poco se informa en Europa sobre la situación social, política y económica de Nicaragua y mucho y mal, o de forma manipulada, de los próximos comicios. Frente a la charlatanería y propaganda barata, datos concretos, contrastados y reales. Empiezo.