Con las declaraciones del presidente costarricense Carlos Alvarado, no cabe la menor duda de que la conspiración a través de un golpe de estado contra el gobierno legítimo de Nicaragua, que fracasó rotundamente.
El ideal correctamente concebido es una meta, una aspiración, un prototipo proyectado en nuestra mente que nos impulsa a ir más allá del sueño para alcanzar ese estado de confort.
El odio es una aversión sin límites hacia algo o contra alguien. Es la perversidad que se desea contra una persona. El odio es una hostilidad y rencor que genera un sentimiento de profunda enemistad y rechazo.
A Nicaragua le surgieron unos hijastros que le levantaron la mano, que la abofetearon hasta sangrarla y todavía persisten en hacerlo diciendo que todo lo que hacen es cívico y pacífico envolviendo cada palabra que mascan, para ejecutar el terror.