En vísperas del 7 de octubre, aniversario del ataque de Hamás contra Israel que inició el genocidio de palestinos en Gaza y Cisjordania, del ataque contra Siria, Irak, Líbano y Yemen.
Mientras escribo esta columna, no tengo la menor duda, qué en el infierno en una paila gigante y con mucho condimento porque la carne dura de viejo y el sabor de asesino no se le quita con facilidad.
Aunque es innegable el colapso del poder e influencia de los Estados Unidos norteamericanos y sus aliados occidentales, no es uniforme y tiene diversas modalidades o expresiones.