El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, exhortó a los Gobiernos de Francia, Italia, España y Portugal a dar las disculpas necesarias para "restablecer las relaciones de confianza" con el Gobierno de Bolivia.
Durante su alocución, en la reunión extraordinaria de jefes de Estado y representantes de Gobierno de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el mandatario venezolano también cuestionó que diversos países europeos hayan tomado este evento con ligereza, al calificarlo de un conflicto bilateral.
En ese sentido, el presidente Nicolás Maduro cuestionó estas posturas internacionales y afirmó que "América del Sur y América Latina quieren una respuesta; explicaciones y más que eso: disculpas para poder avanzar en cualquier otro tema".
Indicó que "somos optimistas. Estamos en un mundo pluripolar, pero de un momento a otro parece que estuviéramos en un mundo unipolar, que tanto rechazamos".
De igual manera destacó la respuesta del bloque regional como "rápida e inmediata" y sostuvo que esta réplica al agravio cometido en contra de Evo Morales "viene a ratificar la vigencia de la unión de los pueblos".
En ese contexto, dejó saber que, en conversaciones privadas con los asistentes de esta reunión, se debatió "cuál es la configuración en este momento del mundo, y cómo se configura la Unasur como bloque".
El mandatario precisó que además de la declaración suscrita por la Unasur para condenar este evento, también esperan que el próximo 12 de julio, la reunión de los miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur), que tendrá lugar en la capital uruguaya de Montevideo, también establezca la evaluación de este evento.
"Juntos somos alguien; separados no existimos" por lo que instó a no dejar debilitar la realidad latinoamericana "desde potencias externas", afirmó el mandatario.
Igualmente señaló que "lo que le sucedió a Evo Morales nadie se lo imaginaba. Unámonos, reflexionemos" y confió en que durante los próximos días "en Montevideo tengamos las decisiones de los once Gobiernos que conforman el Mercosur".
Correa pide alzar la voz ante violación del Derecho Internacional contra Evo Morales
El presidente de Ecuador Rafael Correa, pidió a sus homólogos durante su participación en la reunión de la Unión de Naciones Suraméricanas (Unasur), efectuada en Bolivia, a que se manifiesten de una manera contundente ante los actos ocurridos el pasado martes contra el presidente de esa nación, Evo Morales, pues aseguró que de haberle sucedido lo mismo a un país imperial “esto hubiera sido causa de guerra”.
El mandatario ecuatoriano alertó a los países europeos y principalmente a los Estados Unidos (EE.UU) que en Latinoamérica “no vamos a aceptar que nos traten como colonia, el mundo entero debe reflexionar sobre la gravedad de lo ocurrido con un presidente con absoluta legalidad a quien se el impide volar por los espacios aéreos”.
Correa aseguró que si este suceso le hubiese ocurrido a EE.UU. o a un país europeo “esto hubiera sido causa de guerra, (...) es extremadamente grave lo que ha ocurrido, se ha destrozado la carta de constitucionalidad de las Naciones Unidas, la amistad de los estados”.
En este sentido el mandatario exigió respuestas claras a Francia, Portugal, Italia y España por esas acciones indignantes; al tiempo que manifestó que “si iba o no en el avión Edward Snowden (exagente de la CIA) es irrelevante. Tiene el derecho el Presidente de transportar en su avión al que quiera, lo que pasa es que algunos están perdidos 500 años en la historia y el derecho internacional que tanto invocan es solo para cuando les conviene”.
El mandatario agregó que, “el derecho de asilo es un derecho de todo ser humano y la de otorgar el asilo es derecho de todo Estado. Eso no era argumento para impedir el vuelo y menos revisar el avion”, recalcó.
Asimismo hizo hincapié en que estos tiempo no se va a permitir que existan países de primera, segunda y tercera categoría, pues “su prosperidad (países europeos y EE.UU) dependió de la expoliación que hicieron a nuestros pueblos; prohibido olvidar lo que ha pasado, lo que es con Bolivia es con todos”.
Presidente uruguayo pidió que Europa ponga la cara ante su error
El presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, manifestó que los gobiernos imperiales deben poner la cara al frente y asumir su responsabilidad ante la comunidad internacional que fue agredida. "Para ser benévolo, les digo que metieron la pata. Se equivocaron, creo que se comieron un tornillo" al prohibir el sobrevuelo del avión presidencial boliviano por su espacio aéreo.
Estas declaraciones, las ofreció en el marco de la reunión extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que se celebra en Cochabamba (centro), en la que se discutió sobre el desagravio realizado por países europeos contra el mandatario Boliviano.
En este sentido, el mandatario uruguayo destacó que ya en Latinoamérica los pueblos no son colonias y por lo tanto merecen respeto. "Cuando un gobernante es agredido nos sentimos agredidos todos en América Latina" dijo.
De la misma manera, pidió en nombre de la civilización, altura y decencia, reconociendo además que equivocarse es Ley de la vida. "Lo peor es que ahora nos tratan de pargolas. En lugar de asumir con humildad, que se equivocaron, no dicen nada. Parece que Evo estaba de vacaciones en Viena (capital de Austria)".
También, señaló que algunas potencias quieren aplicar una especie de terrorismo político sobre el derecho de asilo. "Es una institución que defendemos todos los luchadores de la historia de la humanidad. En nombre de los perseguidos, el derecho de asilo nos parece sagrado".
Más temprano naciones como Ecuador y Venezuela, dieron su respaldo absoluto a irrestricto al pueblo boliviano, asegurando que no deberán aceptar chantajes ni irrespeto de ninguna nación.
Estos acontecimiento, se han registrado a raíz de la solicitud de asilo del ex agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Edward Snowden, a Ecuador, luego de que este ciudadano haya revelado ante el mundo un plan de espionaje por parte de Estados Unidos.
Desde allí, el gobierno norteamericano inició una serie de amenazas o advertencias hacia los países que han sido solidarios con Snowden, entre el que destaca Ecuador, donde el presidente Rafael Correa decidió rechazar las preferencias arancelarias en la venta de algunos productos desde esa nación, tras ser chantajeados por el Gobierno imperial.













