El cultivo de naranja impulsa el desarrollo social y económico de Nicaragua mediante la creación de empleos, tanto temporales como permanentes en las zonas rurales, fortalece los ingresos de Pequeños y Medianos Productores y dinamiza las economías locales en toda la cadena productiva y comercial, contribuyendo a la seguridad alimentaria y la diversificación productiva del País.
De acuerdo al monitoreo del Ministerio Agropecuario (MAG), se informa una producción de 769,9 millones de unidades de naranja dulce cosechadas durante 2025 en más de 42.200 fincas a nivel nacional. Esta producción se destinó al mercado nacional y a la exportación, principalmente a Centroamérica.













