Con un responso oficiado por el Cardenal Leopoldo Brenes en el sepulcro donde descansa Su Eminencia Reverendísima Miguel Obando y Bravo, así como la colocación de ofrendas, se conmemoró el centenario de su natalicio.
Este evento religioso se llevó a cabo en la capilla, donde se encuentra la tumba del religioso, en la Universidad Cardenal Miguel Obando Bravo (UNICA), en Managua.
En el homenaje estuvieron presentes sacerdotes del Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Managua, feligreses y autoridades del alma mater, quienes se juntaron para celebrar este acontecimiento en la historia de Nicaragua, como es el centenario del nacimiento del Cardenal Miguel Obando y Bravo.

El Cardenal Leopoldo Brenes reflexionó que "creemos que la muerte ha sido vencida por la resurrección de Jesús y, por eso celebramos el triunfo de la vida sobre la muerte, al orar y poner en las manos misericordiosas de Dios; los invito a unirnos en la plegaria confiada a la comunidad de la iglesia, que intercede por nuestros difuntos, de manera especial, por nuestro hermano Su Eminencia el Cardenal Miguel Obando y Bravo".
Durante el rito, el Cardenal Brenes hizo la remembranza, en torno, al Cardenal Obando y Bravo, "de manera personal, yo tuve la oportunidad de conocerlo, podemos dar ese testimonio de su sencillez, de su humildad".
El recuerdo del Cardenal Obando y Bravo está marcado por la gratitud y el reconocimiento hacia una vida sacerdotal, gastada en el servicio a Dios.













