No dudemos ni un instante que éstas imágenes engañosas forman parte de la maquinaria propagandística de las “democracias occidentales” contra aquellos pueblos que no se inclinan a su política imperial.
No son “periodistas independientes” son mentirosos profesionales que denigran la profesión y que representan el rostro macabro de la falsedad personificada.
Pero a partir de mediados de julio se ha evidenciado que a pesar de las imágenes de colapso casi total que sigue difundiendo la prensa internacional, el país lleva camino de estar volviendo a algo parecido a la normalidad.
La iglesia católica mundialmente ha sido sacudida por la magnitud de los pecados de sus propios sacerdotes, de sus obispos, de sus cardenales y de sus Papas por omisión.
Al aprender a tomar conciencia de nosotros mismos iremos descubriendo que existe otra forma de vida que es la responsabilidad que debemos asumir de nuestros actos porque para toda acción hay una reacción.